El chimichurri es una salsa tradicional argentina que añade un toque de sabor a las carnes y verduras a la parrilla. Se elabora principalmente con hierbas frescas, ajo, vinagre y aceite de oliva, lo que da como resultado una salsa verde vibrante tan versátil como deliciosa. Esta salsa es especialmente famosa por su uso en parrilladas, lo que la convierte en un clásico de las barbacoas argentinas.
Originario de las regiones rurales de Argentina, el chimichurri se ha convertido en un condimento muy apreciado no solo en Argentina, sino en todo el mundo. Sus ingredientes frescos reflejan la herencia agrícola de la región, donde abundan las hierbas aromáticas y la parrilla es un método de cocción común. Se cree que el nombre «chimichurri» deriva del euskera «tximitxurri», que significa «mezcla de cosas». Esto es acertado, ya que la receta puede variar considerablemente según la región y el gusto personal.
El chimichurri es increíblemente versátil. Puedes experimentar con diferentes hierbas como el cilantro o la albahaca, o incluso añadirle un toque más picante con jalapeños. Para un toque único, prueba a añadir un chorrito de jugo o ralladura de cítricos. Se puede preparar con antelación y guardar en el refrigerador hasta una semana, lo que permite que los sabores se integren a la perfección.
El chimichurri se sirve tradicionalmente con carnes a la parrilla, como bistec, pollo o cordero. Sin embargo, también combina bien con verduras asadas o como adobo para pescado. Las posibilidades son infinitas, y su intenso sabor puede realzar cualquier comida. Ya sea que organices una barbacoa de verano o busques darle un toque especial a una cena entre semana, esta salsa chimichurri sin duda te encantará.