La poutine es un plato canadiense muy apreciado que consiste en papas fritas cubiertas con cuajada de queso y bañadas en salsa. Se originó en la zona rural de Quebec a finales de la década de 1950 y desde entonces se ha convertido en un ícono cultural, representando la comida reconfortante en su máxima expresión. El plato es tan popular que ha inspirado muchas variaciones en Canadá e incluso a nivel internacional. La poutine tradicional utiliza cuajada de queso fresco que cruje al morderla, acompañada de una rica salsa de carne que se absorbe en las papas fritas. Esto crea una textura deliciosamente pegajosa, sabrosa y satisfactoria. Muchos restaurantes ahora ofrecen versiones gourmet de poutine, añadiendo ingredientes como cerdo desmenuzado, langosta o incluso opciones vegetarianas para todos los gustos. El atractivo de este plato reside en su naturaleza simple pero indulgente, lo que lo convierte en una experiencia imprescindible para cualquiera que visite Canadá. Disfrutar de la poutine no se trata solo de la comida; se trata de compartir un pedacito de la cultura y la tradición canadienses con amigos y familiares.