El katsu, abreviatura de «katsuretsu», es un plato japonés popular que lleva carne empanizada y frita. El tipo más común es el katsu de pollo, pero también se puede preparar con cerdo o incluso tofu para una versión vegetariana. Este plato se caracteriza por su crujiente capa exterior, lograda mediante el uso de panko, que le proporciona una textura ligera y crujiente.
El katsu tiene sus raíces en la cocina occidental, introducida en Japón durante la era Meiji (1868-1912). Recibió la influencia de las chuletas empanizadas europeas y se adaptó rápidamente a los gustos locales, dando lugar a este plato típicamente japonés. La combinación de carne crujiente con una salsa sabrosa hace del katsu un favorito entre personas de todas las edades. Se suele servir con repollo rallado, arroz y una salsa tonkatsu agridulce, un condimento agridulce elaborado con frutas y verduras.
El uso de panko es lo que distingue al katsu de otros platos fritos. A diferencia del panko tradicional, el panko es más ligero y esponjoso, lo que le da ese toque crujiente característico que lo hace tan delicioso. Además, el katsu es increíblemente versátil: se puede servir en un sándwich (katsu sando), con arroz (katsu don) o con curry (katsu curry), lo que lo hace adaptable a diversas comidas.
¡Disfruta preparando este delicioso plato en casa y deleita a tu familia con el sabor de Japón!